Epílogo
- ¿Por qué estas llorando Yo?
- ¿Por qué crees que estoy llorando?
- No lo se, yo no soy vos, apenas soy yo. Dime porque lloras.
- Porque en realidad nunca ame a nadie. Y ahora mi corazón ya no alberga más la inmaculada presencia del amor. Nunca voy a poder amar a nadie.
- Esta mal lo que dices.
- ¿Cómo que esta mal? Gracias a mi rencor me alejé de todas las personas que de verdad me acompañaban en mi andar, y me termine haciendo daño a mi mismo. Lo único que se hacer es odiar. El amar le cerró la puerta a mi alma.
- Ni el gélido aroma de la muerte pude hacer desaparecer algo. Nunca vas a perder a Amor, tampoco me vas a perder a mí. El existir son ciclos. Vas a ver que pronto todo va a volver a empezar y los errores del ayer te van a ayudar a no volver a tropezar.
- Quiero volverla a ver.
- Pronto la volverás a ver y los tres podremos estar en paz.
- Quiero pedirte disculpas.
- ¿Por qué?
- Por haber intentado matar a tu mejor amiga, por mi culpa tu alma tenía el amargo color de tu atuendo.
- No te disculpes, todo va a estar mejor, nada termino. Falta demasiado para que lleguemos al fin del camino.
- Solo quiero estar con vos Felicidad.
- Yo también quiero estar con vos.
- Entonces ven conmigo a la Ronda.
- En un par de minutos estaré junto a vos.
Estaba desorientado. Me encontraba en una habitación blanca, era un hospital.
- Dormiste muy poco me dijo una persona que se encontraba al lado mío.
- ¿Cuánto? pregunte sin saber quien era el que me había dicho eso.
- Dos minutos nada más.
Estaba acostado rodeado de todos aquellos que se encontraban el primer día. Los volvía a ver después de tanto tiempo, ellos estaban allí
cuidándome.
Paso mucho, mucho tiempo.
- La amas, ¿verdad? le respondió con una sonrisa la muchacha de cabellos rojizos.
- Esta vez las cosas van a ser diferentes. ¿no? les pregunte.
- Esta vez las cosas van a ser diferentes me contesto la mujer de negro.















Comments